Los perros de venteo están especialmente adiestrados para localizar personas vivas atrapadas bajo estructuras colapsadas tras terremotos, explosiones u otros desastres urbanos.
Detectar lo antes posible a personas con vida en entornos de difícil acceso para acelerar la intervención de los equipos de salvamento.
Los perros de venteo trabajan también en superficies extensas de terreno natural, como bosques, montañas o campos abiertos, donde una persona puede haberse extraviado.
Reducir drásticamente el tiempo de búsqueda en grandes superficies, donde sería imposible cubrir con eficacia únicamente con equipos humanos.
Estos perros trabajan siguiendo un olor específico obtenido de un objeto personal de la persona desaparecida (ropa, móvil, almohada, etc.).
Seguir o confirmar la falta del rastro individual de la persona desaparecida, incluso en entornos con presencia de otras personas.